Desempoderando (quitando poder y valor) a las Familias

El otro día me desperté sobresaltada. Mi corazón latía a mil por hora y sentía muchas ganas de llorar…

Uff, vaya pesadilla más horrible he tenido…

– pensé

Y me puse a recordar…

Allí estaba ella vestida de blanco y diciendo…

 

“Yo sé lo que es mejor para ti y tu familia, así que…

cierra la boca, deja de escuchar a tu corazón , a tus sentimientos, a tus creencias

y valores , olvídate de tus percepciones, de tu formación, de tu intuición …

y apunta lo que te voy a decir…

Así te ira bien…

Y si no sigues mis consejos…

tú veras…

eso sí…

luego no te quejes.

 

Todos los  niños y niñas “tienen que”…

1. Dormir del tirón

¿Ah, no duerme toda la noche?

Pues algo estáis haciendo mal.

2. Dormir solas

¿…cómo que duerme en tu habitación ?…. como?? ¿que duerme en tu cama?? No te das cuenta de que…como entre ahí nunca jamás saldrá de ella?

Pues sí que lo estáis haciendo mal

3. Quedarse dormidos solos

…¿ cómo que le coges en brazos para que se duerma? …como que le das la teta para que se duerma? como que le cantas? …comooo??

Pues sí que lo estáis haciendo mal

4. Sólo puede despertarse si tiene hambre

¿Cómo que se despierta y llora?

Ah…es por hambre, entonces si puede…

de todas formas si cena bien, no tiene porqué…

Algo estáis haciendo mal…

5. Ir en la silla

¿Que le cogéis aúpas cuando llora?

¿Que no le lleváis en la silla?

Ay…cuánto mimo estoy viendo

Pues sí que lo estáis haciendo mal”

Simone De Beauvoir

Tienes que,

tienen que,

tenemos que,

debes,

hay que,

lo correcto es,

la gran verdad es,

la realidad es,

es así y punto…

Ufffff

Y cuanto más la escuchaba, peor me encontraba. Ella cuanto más hablaba más se crecía y yo cuanto más escuchaba más arrastrada me sentía.”

Esto es realmente una pesadilla…muy real y muy pesada, -pensé

Me levanté como pude de la cama pues todavía me quedaban resquicios de las sensaciones que viví durante el sueño y que eran entre otras… (poco valorada, enjuiciada, culpada, etiquetada, insegura, frustrada, temerosa, impotente, equivocada, contrariada, sorprendida, sometida, enfadada, no aceptada….)…

Camine poco a poco sintiéndome pesada por toda la bolsa de sensaciones que arrastraba y llegue al “txoko del lavado” (ese espacio maravilloso que se puede instalar en cualquier rincón de tu casa e incluso de tu mente, que se usa para limpiarte de todo aquello que…

no te hace bien

que te sobra,

que te resulta toxico,

que te empobrece,

que te resta,

que te quita valor

…que te desempodera)

Solté como pude ese sinfín de sensaciones desagradables y ya una vez liberada…

empecé a cuestionarme…

– ¿Hay reglas y normas con respecto a la crianza de las niñas que sean perfectas y valgan para todas las personas y familias?

– ¿ Tengo que cumplir y hacer lo que otros (médicos, expertas, psicólogas, familia, amigos, vecinas) dicen que está bien?

– ¿Me hace sentir bien, es sano para mí, …el desconectar y alejarme de lo que yo creo, valoro, siento y me gustaría hacer… con el fin de conectar y acercarme a lo que la experta de turno me dice que es lo correcto?

– Qué sentido tiene quitarme yo valor y cedérselo a otra cuando yo soy…

la que más sé de mí,

de lo que me rodea,

de lo que deseo,

sueño

y anhelo?

– ¿Tenemos que comer, dormir, vestir, comportarnos…etc…todas de la misma manera?

– ¿Para qué tenemos que someternos y seguir el mismo patrón (y si te sales lo estás haciendo mal) siendo castigados o señaladas cuando nos salimos y luego sin embargo, de adultos lo que se premia es la originalidad, la diferencia, la innovación?

– ¿Por qué a veces tengo la sensación de que todo el mundo sabe lo es mejor para mí y mi familia cuando yo aún lo voy descubriendo poquito a poco cada día…?

Como dicen que cada persona es un mundo,

yo hoy elijo hacerme cargo del mío…

que probablemente será de diferente color,

olor,

sabor…

que el tuyo…

así que mis necesidades, normas familiares, creencias, hábitos, soluciones

…también lo serán.

GRACIAS por respetarme

y permitir así,

que sea yo la que me haga cargo de mí.

Así es cuando siento que me ayudas a CRECER.

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